lunes, enero 30, 2006

Biografías: Hoy, Damián (por Andrés)


Nos ocuparemos en esta hermosa velada de destacar los más importantes matices de la vida tanto profesional como íntima del primer guitarrista de Checkpoint, el miembro más reciente, el que más sabe de música, y quizá el más trolo. Jajajajajaja... qué palabra tan graciosa... "trolo"... Jajajajajaja...

Damián Villarreal nació a fines de 1986 en Discordia, entre ríos lejanos que bajan y se pierden. Sí, ya sé que no tiene demasiado sentido, pero necesitaba meter un chiste sumamente idiota de entrada. Habíase quedado dormido dentro del vientre materno, tal cual le seguiría pasando en la actualidad, pero en los colectivos, por lo que fue necesario utilizar fórceps. Sus primeras palabras consistieron en una expresión que a la vez era queja e insulto hacia los galenos que se ocuparon de su parto: "no jodan, putos". Esa se convertiría en su frase de cabecera desde ese momento hasta la fecha.

Ya desde el preescolar probaría, de mano de una niña que hoy en día trabaja para la revista Playboy (escribiendo las notas, gentes de mente pútrida), el agridulce y embriagador sabor del ácido lisérgico, vicio que lo acompañaría durante los años subsiguientes. Extrañamente, pasó toda la primaria sin problemas ya que, a pesar de su paupérrimo comportamiento y sus trabajos carentes de coherencia, sus maestros interpretaban su mirada ensoñadora como la de un auténtico visionario.

Fue a los trece años cuando, tras una hospitalización decidió dejar el LSD, y también vender un monitor LCD que había comprado porque "le falta la parte de atrás". Caminando por Santa Fe y Callao había contenido la respiración durante diez minutos creyendo que en realidad estaba buceando. Tras probar diversos tratamientos, fue finalmente un viejo verde el que le puso fin a su calvario: un movimiento Jedi, y todo fue olvidado.

En la secundaria, rebajado al rango de alumno normal, Damián comenzó a sentir la necesidad de tener algo en qué destacarse. Probó consumir cantidades industriales de opio diariamente, pero al escuchar la cita de Marx "la religión es el opio de las masas", pensó que además de fumar, comer muchas masas y encima ir a misa los domingos era demasiado para él, y lo dejó. Fue entonces cuando apareció la guitarra: la encontró, curiosamente, en un envoltorio de regalo que decía "Andrés", justamente el día del cumpleaños de quien sabe qué miembro de su familia. Tras el miedo inicial, se animó a acercarse a ella, y tras olerla, golpearla y rascarse el culo, descubrió que tocando las cuerdas se producían diferentes sonidos, así que decidió ahondar en el estudio del instrumento. Y de la guitarra también, ya que estaba.

Entre discos de Queen, Guns 'N' Roses, Fito Páez y Charly García, llegaron las primeras señales de virtuosismo. Una radio local lo invitó a tocar (las radios visitantes eran demasiado conservadoras para difundir su estilo), y tras declarar que "Pappo es un viejo pelotudo que no puede tocar ni un culo en una manifestación, seguro que un día se da un palo que te la voglio dire con esa moto de mierda", tocó una versión metalera de "Todas tus canciones", de Daniela Herrero. Esta emisión llego a oídos del malhadado representante musical conocido como Patete, quien enseguida le ofreció a Damián un contrato de por vida, tres Capitán del Espacio y un Bobbygoma. Damián aceptó sin miramientos, ya que ese día había ido al Santa Lucía por un desprendimiento de retina. Fue justamente Patete el que le hizo probar de la buena: le presentó a María Leal, la mucama bonachona de "Grande, Pa", la cual se encamase con don Arturo. El flechazo entre ambos es instantáneo y incluso un celíaco moriría sólo de ver tanta masa junta. Desgraciadamente, el romance no duraría mucho ya que según Leal "Damián me discrimina por no haber terminado la primaria, él sólo me ve como una cara bonita y un cuerpo atractivo".

Ya terminada la secundaria, Damián se encontraba ansioso por conseguir un trabajo para que no lo rajaran a patadas de la casa. Patete le consigue un puesto de promotor de quesos para SanCor, un trabajo tan agradable que le traería placeres como escuchar numerosas historias de vida y quejas de personas de la tercera edad, presenciar los atronadores rugidos anales de un carnicero descompuesto en un baño de servicio, y aconsejar a Amadeo Carrizo en cuanto a qué yogur lo ayudaría más a ir de cuerpo. Tristemente real.

Tres meses y un par de teléfonos celulares menos después, Damián abandonaría el trabajo, en gran parte debido al acoso del ex arquero de River, quien comenzó a padecer una extraña e incontenible diarrea. Después de un breve período de "estar juntando meo", su representante le consiguió trabajo como armador de cabinas para locutorios. El primer paso fue aprender a no quedarse encerrado dentro de ellas.

La siguiente brillantez del inconmensurable genio patético (es decir de Patete) fue acercarle a Damián un CD con temas de una banda conocida como Checkpoint, de la que ya formaba parte su hermano Andrés debido a algo que las malas lenguas llamarían "soborno", y ofrecerle unirse a ellos. "Ni en pedo" fue la categórica respuesta del guitarrista. Como réplica, el representante retornó al rato con una guitarra en una mano y una peluca rubia en la otra. "O tocás o te vas a chupar pijas en Puente 12", le dijo a Damián, quien tras considerar que Puente 12 es un lugar feo para volverse de noche, aceptó unirse a la banda, cual Ringo de los Beatles.

Actualmente, los demás miembros de Checkpoint lo utilizan de mandadero para que les traiga bebidas, llame al mozo o diga la palabra "trolo" cada vez que se sienten aburridos, tristes o desilusionados. Quizá algún día vea realizadas sus ambiciones. Y los mate...

sábado, enero 28, 2006

Biografías: Hoy, Fernando (por Andrés)


Apresenciámonos otra vez, queridos hermanos, en este santuario que rinde culto a las más sobresalientes e incluso a veces fastuosas personalidades de aquel noble instrumento que damos en llamar "bajo". Y para demostrar que justamente para ello estaba predestinado, el personaje a quien hoy hacemos referencia también posee esa cualidad que da nombre al creador del sonido de sus cuerdas. En esta oportunidad nos ocuparemos del señor Fernando "Petete" Rosiano.

Este buen hombre llegó al mundo en 1981, y su apellido, tal como mencionamos en la biografía anterior, significa "puto el que no entiende vasco". Nacido en la península de Pichimahuida, pronto volvió a la Argentina al darse cuenta de que aquel lugar no existía y que estaba viviendo en un mundo de fantasía. Justamente por eso, desde temprana edad Fernando empieza a frecuentar psiquiatras, y algunos hasta aceptan tratarlo muy a pesar de sentirse insultados por las leyendas de sus remeras, que rezaban cosas como "si podés leer ésto es que la tenés chiquita como Winograd", demostrando no solo una total falta de coherencia, sino también grandes capacidades de precognición, ya que Jacobo se haría conocido mucho tiempo después. Ferchu ya comenzaba a perfilarse como un tipo totalmente irreverente, sobre todo por negarse a comenzar la primaria hasta la edad de diez años.

Su principal diversión en esos días consistía en esconder rompeportones en el borrador del pizarrón, y en diversas ocasiones fue enviado ante las autoridades por referirse a la máxima obra de Juan Ramón Jiménez como "Petero y Yo", costumbre que no ha cambiado hasta la fecha, manteniéndose firme en sus ideales. A los trece años sus padres lo inscriben en una colonia de vacaciones, y un día en que Ferni se encontraba en la piscina, comenzaron a desagotar la misma, siendo succionado por el tapón, en el que quedó atrapada su cabeza. Las consecuencias de este hecho dieron como resultado el primer transplante capilar de Putete.

A esta altura Ferdiad sintió la necesidad de cambiar de rumbo, descubriendo casi como caida del cielo a la música punk. Día a día tomaba prestados de un vecino de al lado inmensas cantidades de CD's de Ramones y Attaque 77, que no hacían otra cosa que llenar su alma de placeres locos, locos, locos. Más tarde alguien le diría que el "vecino de al lado" se llamaba "Musimundo", y que lo que estaba haciendo era "robar", una palabra totalmente desconocida por él hasta el momento. Interesado por ese fino arte en el que se había mostrado tan ducho, comenzó a desarrollar sus cualidades en la rama del soborno, llevándola a su máxima impresión al filmar al director de su colegio bailando en su oficina al ritmo de "Vuela vuela", hitazo de Magneto, y amenazarlo con mostrar la cinta a sus colegas si no lo ponía en la secundaria, donde debía estar.

Ya resuelto el tema del desfasaje escolar, y situado en una clase a la altura de su inteligencia, Ferdia comienza a reparar en las letras de las canciones de aquellos álbumes obtenidos clandestinamente, y un deseo de mejorar el mundo en lugar de romper las pelotas se apodera de él. Conoce a Juan Pablo Cappiello en el colegio, a quien ofrece formar una banda de rock "para pasar más tiempo juntos". Tras la primera negativa de Juan Pablo, comienzan las persecuciones. Juan Pablo se preocupa por su propia integridad ante el ofrecimiento de su compañero: "dale, así hacés pis más cómodo". A partir de ahí Cappiello comienza a evitarlo.

En plena época del Corralito, Fernet quedó varado durante cinco meses en Brasil a causa de haberse quedado dormido en el 180. Al no entender un soto del idioma, ni un seto de herbología, se llevó puesta una planta. Se la fumó, porque Brasil es un lugar para ir a volverse loco, y estafó en una playa de Floripa a un cantante de bossanova, quedándose con su guitarra. Por accidente mató de un pisotón a un grillo y compuso una canción sobre él, quizá más a causa de los efectos de la desconocida planta que a algún sentimiento en particular. Mamá Grillo le dio un cachiporrazo y se lo llevó a su cueva, pero más tarde él descubriría que se trataba de un policía en pantalón corto y que había estado durmiendo en una comisaría. En la cárcel comenzó a componer un tema por día, los cuales enviaba a Juan Pablo, a quien no había podido olvidar. Juan comienza a prestarle atención a las canciones Petetín, y acuerdan comenzar a formar la banda en cuanto él regrese al país. Fernu convence a su compañero de pagarle la fianza.

Después de un par de años de aprendizaje en el terreno del punk rock, Rosiano fue ganando en habilidad musical, a la vez que perdía en cantidad capilar. Luego de mucho cavilar, decidió tranzar con la pelada: se cogió a una mina parecida a Sinnead O'Connor, de la que se enamoró y a quien le regaló su pelo recién afeitado en un sobre, cual Vincent Van Gogh con su oreja. El romance no funcionaría, al notar que ambos tenían en común el hecho de que les gustaban mucho las mujeres. Intentando salir de la depresión, Fernandete se abocó de lleno a la banda y se inscribió en un magisterio "porque ahí está lleno de minas". Lamentablente, todas sus compañeras lucían anillos de casamiento y para colmo no les cabía la partuza, de lo que él mismo intentó cerciorarse al aparecer en una clase desnudo, aceitado, y con una peluca a lo Hulk Hogan.

A partir de 2005, junto a Juan Pablo comienzarón las audiciones para encontrar al resto de los integrantes de la banda. El resto es historia conocida, o podés revivirlo viendo... ¡LA PELÍCULA!

jueves, enero 26, 2006

Biografías: Hoy, Juan Pablo (por Andrés)


Nos reunimos en esta noche, queridos amigos, para que se fumen ésta, pero ya que estamos también para narrar la triste pero a la vez ejemplificadora historia de uno de aquellos hombres que hoy en día están en boca de toda una región de la Internec. Y eso está escrito mal a propósito. Uno de aquellos prestidigitadores de la guitarra capaces de tomar un tema de María Elena Walsh y hacerlo sonar como uno de Slipknot, de sacar el noble tubérculo conocido como patata de las entrañas de la tierra y pelarlo entre las cuerdas, pero que de puros jodidos prefieren dedicar todo su talento para sorprender desde el otrora minimalista punk-rock, transformándolo ahora en una verdadera orquesta de atronadores y furiosos acordes. Obviamente estamos hablando de aquel que porta la segunda guitarra en Checkpoint: Juan Pablo Cappiello.

Nacido en Sudán durante la crisis matambrera de 1980, en ese mismo país tomó una de las tantas costumbres que se convertirían en características distintivas de su estrafalaria personalidad: no usar desodorante alguno. "E' por lozono, ¿vistes?", argumentaban los Sudanes, intentando hacer entender a Juampi su rudimentario castellano. Este tipo de dialecto sería luego tomado por tribus urbanas argentinas por medio del tráfico de Katmandú.

Algunos años más tarde, Juan Pablo Cappado vuelve a la Argentina, donde sus padres lo inscriben en un colegio de monjas, el cual termina dejando porque "no me quedaba bien la capelina". Triste y decepcionado por la falta de un rumbo y vocación, sin nadie que lo emparché un poco y que limpie su cabeza, que cocine guisos de madre, postres de abuela y torres de caramelo, decide convertirse en un rebelde sin causa. En compañía de juntas de las más bajas calañas, de noche salen con radiograbadores sobre sus hombros escuchando endemoniada música punk. Patean tachos de basura, pintan las paredes, juegan a escupirles la cartera a las viejas en el colectivo, y tiran adoquines a los autos desde un puente. De vez en cuando se juegan un picadito a las 2 de la matina en la 9 de Julio.

Fue justamente en esa avenida donde Juan Pablo Campante, en su afán por sobresalir, se quitó su campera de tachas, puso en pausa un tema de los Ramones, y dijo: "¿qué les juego a que pateo un auto en movimiento y lo hago mierda?". Obviamente se quebró hasta la pija. Porque el peligro lo excitaba, de tan jodido que era.

El tiempo en el hospital le hace darse cuenta de que debe parar con esa vida de locura y desenfreno y dedicarse a algo importante. Necesita conseguir a alguien que ponga tachuelas en sus zapatos para darse cuenta que está caminado y que cuelgue su mente de una soga para que se seque de problemas. También aprovecha para prestar atención a las letras de aquellas canciones que lo movían a la violencia, y descubre en ellas toda una ideología contraria a lo que venía haciendo, como pasa con la gran mayoría de los adolescentes y los góticos, que nadie sabe qué edad tienen. Así es como decide cambiar de vida y terminar la secundaria de una puta vez.

Sin embargo, las dificultades serían cada vez mayores cuando Juan Pablo Campera repite 4° año, no por falta de estudio, sino porque se había pasado el ciclo lectivo entrando al aula equivocada. Le puede pasar a cualquiera. Al recursarlo, conoce a Fernando Enguis (cuyo apellido significa "puto el que no entiende vasco"), un muchacho lleno de ideas innovadoras, lleno de pensamientos originales, lleno de turbias perversiones, y lleno de granos de tanto tocarse. Juan Pablo es prácticamente obligado a aprender a tocar la guitarra, así "nos ponemos una banda y salimos a robar". Juan Pablo Cappusotto se asusta y le mete un cachetazo. Fernando lo besa. Así comienza la amistad, y una persecución de aquellas.

Terminada la secundaria, Juan Pablo Cappanegra comienza a dejarse crecer la barba antes de ingresar al CBC de medicina, ya que Fernando le había dicho que "los universitarios tienen que tener mucho pelo", y luego se anotó en un terciario. La experiencia en la UBA le dejó la misma impresión que a la mayoría: "el CBC es una bosta", dijo, y de puro pistola se mudó a un barrio cerrado en Escobar y se anotó en la Universidad de Morón, argumentando que le gustaba viajar.

Hoy en día, Juan Pablo Tarantallegra se encuentra abocado a tres proyectos: ser la segunda guitarra en Checkpoint, cursar una de esas carreras relacionadas con biología, y descubrir el trayecto más corto desde su casa hasta la salida de su barrio. Un ejemplo de persona.
 

miércoles, enero 25, 2006

Biografías: Hoy, Andrés (por Fernando)



Hola, bienvenidos nuevamente a "Grandes momentos de Enrique Sdrech", soy Gastón Pauls y seré su mesero esta noche. Tonight... la vida de nuestro querido Kaiser y lead singer, Andrés.

Corría el año 1985, y cuando digo corría es porque lo andaban persiguiendo con antorchas. El país estaba volviendo a la democracia, estaban los raros peinados nuevos, y andábamos todos bailando ska (o al menos eso dice Flavio en su tema). Y fue en ese año que nació nuestro lead singer y poeta: il signore Andrés, más conocido como "el que me pega si me olvido los acentos".

Creció como todo chico normal: hacia arriba. Y fue así que al poco tiempo dejó de gatear y comenzó a tambalearse en sus primeros pasos, por suerte, justo a tiempo de tomar la comunión. En esas épocas, algo empezó a mutar en él: ya no quería ser Leon-O y guiar a los Thundercats a la conquista del cercano Oriente, sino que sus oídos comenzaron a captar sonidos paradisíacos, un oasis de placer dentro del ruido cotidiano... con el tiempo, aprendió que eso se llamaba "rock", y contrajo matrimonio con él.

A la vez, nuestro protagonista comenzó a interesarse a pleno en la lectura, en culturizar sus neuronas y olvidarse del ancho Peucelle y el entretenimiento gratuito y prefabricado. Tanto instruirse motivó que a la edad de doce dijese sus tardías primeras palabras, "ochenta, por favor". Sí, en esa inolvidable tarde de verano, no sólo había aprendido a hablar, sino también a viajar solo. Y comenzó su viaje por el mágico mundo de las palabras, y a partir de ahí que no se calla, e intentamos TODO pero sigue hablando =(....

Al poco tiempo, nuestro ya asiduo oyente de Queen, Fito, Guns, Bee Gees y demases decide volcarse hacia su otra pasión: el fulbo, probándose en Boca y encajando cual dentadura nueva en idem. Duró unos partidos, pero luego abandonó aduciendo una lesión, aunque las malas lenguas dicen que dejó porque le gustaban más los vestuarios que los partidos y para maracas ya estaba el DT. En respuesta a esto, comenzó a delinear su futuro en las Letras, y a delinearse los ojos, que le quedaba hermooooso. Luego de terminar el secundario, prueba suerte en Filosofía en la UBA y comienza a trabajar reparando computadoras, primero intentando que le paguen por sexo, y luego dejando de lado eso tras una mala experiencia con un señor muy gordo. Aprovechando su tiempo libre, comienza a planear con Damián hacer una banda, y es aquí que da rienda suelta a sus talentos compositivos; extrañamente, debe ser de las primeras personas que conozco que no empiezan a escribir "para ganarse minusas", sino porque consideraba tener algo que decir. Bizarre. Unos ensayos después, la banda se disuelve y Andrés jura venganza. También jura a la bandera, al enterarse de que cuando lo había hecho en la primaria algún jodón habia cambiado nuestro emblema por un trapo de Racing.

Un día de 2004, sentado en su puf y tomándose un ferné, mira el monitor y dice "La internet apesta", cansado de no encontrar nada. Pero claro, unos minutos después su amiguete Google lo deposita en la página del mismo nombre, y así empezó todo (y-si-así-no-es-la-historia-no-me-jodan). Un tiempo después, conoce allí a Tino, y tras explicarle que "para escribir con k mejor ni te gastes", comienzan a entablar una insana y bella amistad. Más tarde conoce a Fernando, y allá por septiembre de 2005 este lo invita a su casa "a tocar la guitarra, guiño guiño". Dado que Andrés efectivamente cae con una guitarra, Fernando apaga las velas, guarda las sábanas de leopardo y pela su propia viola. Y ahí se dan cuenta de que los estilos se acoplan, y deciden probar con él como cantante en la banda que tenían Fernando y Juan Pablo. Al cabo de unos ensayos, Andrés logra recuperarse de la panzada de punk, y al ver que no eran un grupo de anarcas antitodo acepta el puesto de cantante. Claro, además, era innegable que se sentía atraído por ambos, aunque eso es otra historia.

Para diciembre de 2005, al dejar la banda el baterista, Andrés responde "los banco a muerte" y se gana el amor eterno de ambos, y también se gana una raspadita cuando compra en el Disco. Flor de sombrero pega. Una tarde perfecta.

Hoy día se encuentra afianzado en la banda, otorgándole a esta la tranquilidad de por fin tener un cantante responsable, talentoso, e irresistiblemente apuesto. Para 2006 planea comprarse un saco nuevo y dejarse la barba: lo que se dice un tipo ambicioso.

Bueno, esto fue "Andrés, el frontman impúdico" para Nintendo 64 y espero que les haya gustado.


(Posteado por Fernando)

Biografías: Hoy, Tinardo (por Fernando)


Hola, bienvenidos a "Biografías", soy Fanny Mandelbaum y hoy pienso ser su chef. Esta noche daremos un vistazo a Tinardo, nuestro batero sex-si.

Nacido en Claypole hace unos módicos 17 años, pronto comenzó a expresar su locura por la percusión al usar su mamadera como un mancebo contra quien se le acercase. A la edad de 3 años, y con ayuda de los bomberos, logran extirparle la mamadera y lo mandan a vivir a Shan Ishidro Boló, para que "se eduque como un chico bien". Y tipo ná. Se fue a vivir ahí, nomás.

Con el tiempo fue creciendo/ y sus fábulas de amor/ se fueron desvaneciendo/ como pompas de jabón. Lo encontré una mañana/ dentro de mi habitación/ y preparó la cama/ para dos. Tururuuu tururuu tutaaaaaa. Fue así que con el tiempo comenzó a convertirse en un individuo lo que se dice "cómico": léase, entró en la edad del pavo y entró a cagarse de la risa de todo, hasta de los chistes de Beto Sáenz. A estas alturas conoce el Messenger, cambiando -literalmente- su vida: por una sobreexposición en su uso, su rostro pronto comienza a tomar la plasticidad de un emoticon, lo que lo lleva a convencerse que es uno de los Cuatro Fantásticos. Lamentablemente, al poco tiempo la comisión directiva de River vende a Aimar, desmantelando el equipo y frustrando así su sueño.

Decepcionado por su naciente falta de interés por el fútbol, conoce el Roller Hockey y se vuelve un masoquista practicante del mismo, ocupando el puesto de forward o, como se dice en la jerga, "morfón". Un día en un after-game (NdA: En San Isidro el tiempo se mide con palabras anglosajonas) conoce el amor de su vida: una cerveza Guiness, la cual toma con la idea de que "si se llama así, seguro que tiene que potenciarme para llegar al libro Guiness de los records". Lamentablemente, su plan fracasa, pero da inicio a su fascinación por el mundo irlandés, las pelirrojas, y cualquier otra combinación de esos colores, como ser, por ejemplo, las frutillas. Todo esto lo lleva a acercarse a mitología e historia celta y a vivir el momento cumbre de su vida: ver Braveheart.

Catorce veces.

Un tiempo después, ya en 2005, el azar (o la cerveza, aún no se sabe) lo llevan a caer en www.lainternetapesta.com.ar, desternillarse un rato, y entrar al foro "a hacer ciberamigos que quieran cibersexo". Poco tiempo después, entabla relación (heterosexual, eh) con Andrés, y más tarde con Fernando y un mono tití llamado Eugenio, mientras transita su último año de secundaria y comienza a decidirse por ingresar en la Facultad de Filosofía "porque ahí la venden más barata". A mediados de diciembre, recibe la propuesta de sumarse a la banda y saciar sus ansias bateriles, dándo una mano hasta que encuentren otro batero y, ojalá, quedándose él con el puesto.

Al finalizar el primer ensayo, el puesto era suyo, y también nuestro corazón *_*.


Se lo puede describir como "un tipo querible" (Fernando), "un batero con mucho huevo" (Juan Pablo) y "un amante espléndido" (Andrés). Ha conseguido el respeto de sus coequipers al tocar a pesar de los callos (jura que no fue por exceso de manuelas, AUNQUE ha confesado que se toca desde antes de tocar la batería), y sus impacientes golpeteos de hihat para que nos callemos y toquemos. Apareció en el momento más jodido de la historia de lo que ahora es Checkpoint, y en tan solo un mes ya se adueñó del puesto FOREVAH.

Ladies and Gents... Tinomán! nuestro superhéroe de plástico :D


(Originally posted by Fernando)

Link a "Tinardo by Juan Pablo" en el Fotolog

martes, enero 24, 2006

Historia de una banda

Allá por 1998, Fernando le dijo a Juan Pablo "che, armemos una banda". Claro, ninguno sabía tocar. Así empezó todo...

Así, sin más que promesas de fidelidad musical a Attaque, Ramones, Green Day y Bulldog, comenzaron a intentar aprender a sujetar cuerdas con el meñique firme y a rasguear sin que se caiga la púa. Al poco tiempo, comenzaron a salir canciones... inclasificables, incluyendo grillos, fiestas en el río, suicidios y pseudovampiros. Y ahí fue que no tenían nada, pero sí... un nombre: Dulces Ángeles del Cielo, basado en los nombres de los 3 primeros CD de Attaque.

Poco después, comenzó la búsqueda de batero y bajista, a través del Segundamano y demás métodos ultracools. Fue así que a sus tiernos 19 o 20 años, Juan Pablo y Fernando contactaron aspirantes que parecían salidos de una película cómica: desde uno que los perseguía llamándolos telefónicamente en las noches, a otro que entonaba canciones sobre hamburguesas en la sala, y que los abandonó a mitad del ensayo, cansado de las incontables pifias, y de que se tienten al escuchar sus letras tan sentidas.

Al poco tiempo, comenzaron a salir los temas, pero eventualmente hicieron autocrítica y en un fugaz rapto de lucidez, alguno sugirió primero aprender a tocar, y luego sí dedicarse al reclutamiento. A fines de 2001 Fernando se fue a Brasil por 5 meses, y por algún motivo extraño ingresó en catarsis compositiva, haciendo una canción por día, y grabándola luego en cassetitos que se enviaban a Juan Pablo para su análisis e interpretación. A la distancia, por mail y carta, comenzaron a salir algunas canciones que ya rozaban la decencia, de un punk ultraramonero y crudo. Al tiempo, Fernando volvió a Buenos Aires,y de a poco las cosas comenzaron a marchar mucho mejor: ya podían tocar parados y sin caerse.

2004 comenzó como uno más, pero en cierto punto decidieron retomar la vieja idea de hacer una banda, cual pájaro maduro que cree poder volar por saber mover sus alas. O algo así. A fines del año, contactan por un aviso en una página web a un batero de 15 años, el cual llevaba un año tocando y parecía más. Realmente, el pibe prometía... pero no importaba eso. El pibe quería estar en la banda ^^... así fue que la banda comenzó su segunda etapa: ya no era Dulces Ángeles del Cielo. Ahora, casualmente, había temas, había posibilidad de tocar sin tanta pifia, pero no había nombre. Basándose en un repertorio tomado de canciones hechas por ellos mismos, comenzaron a ensayar con muchas ganas y muy buena relación: Juanito en la batería, Juan Pablo y Fernando en guitarras, alternando generalmente para cantar algunos temas cada uno. Siguiente objetivo: bajista.

Para enero del 2005, comienza a probarse Daniel como bajista, un flaco contactado también por un aviso que rápidamente se apega al estilo de la incipiente banda, con la posibilidad de incorporar temas propios incluso, y un estilo de punk melódico muy interesante. Sin embargo, a los pocos meses los horarios dejan de resultar tan fáciles de coordinar, y lamentablemente terminan por cortar a Daniel a mitad de año. Comienzan la búsqueda ya no sólo de bajista, sino también de cantante, para liberar a Juan Pablo de esa responsabilidad (ya Fernando no cantaba, por suerte) y pensando en hacer un quinteto. Se prueban algunas cantantes femeninas, pero no resulta ser el estilo ideal para la banda. Al poco tiempo, con los ánimos comenzando a decaer por la falta de suerte, Fernando hace gala de su terquedad y se consigue un bajo, decidido a liberar el puesto de primera guitarra "para alguien que sepa" y tomando el toro por las astas: "Si no hay bajista, fabriquémoslo". En un rapto de locura e insanidad, pasa una semana tocando sin parar en su casa hasta lograr hacerlo con cierta decencia; prueban con Nahuel como violero, que resulta ser un tipo muy talentoso que cuadra muy bien en lo que necesitaba la banda. Sin embargo, un par de meses después surge la posibilidad de que él cumpla un proyecto solista de temas propios, y de común acuerdo deja la banda para enfocarse en eso. Es otra vez un "empezar de cero" para la banda, y cada vez cuesta más. Poco después Juan Pablo debe alejarse por un par de meses por problemas de salud, suspendiéndose la actividad entonces.

Para octubre de 2005, retoman una vez más, ya recuperado Juan Pablo, y probando con un bajista (Leo) y un cantante (Andrés, también sacado del mismo foro). Cada vez es más difícil, de alguna forma hay un desgaste que hace que a principios de diciembre Juanito deje la banda, pasando a ser el actual batero de Double Think, y dejando al resto al borde del nocaut. Sin embargo, por algún golpe de suerte, del mismo foro surge Tinardo, un amigo en común con ansias de tocar la batería. A las dos semanas, ya no era una banda, sino un grupo de amigos.

Poco después salió Leo y entró Damián (hermano de Andrés), dado que se buscó orientar la banda más hacia un lado rockero, habiendo probado también a Xogo, oooootra persona más del mismo foro. El 23 de enero de 2006 la banda consiguió no sólo completar su lista de integrantes, sino además definir un nombre:

Checkpoint.


Finalmente, hemos llegado.

(posted by Fernando)