viernes, febrero 17, 2006

Biografías: Hoy, Patete (por Carla)



Antes de invitarlos a leer las líneas que siguen, quiero que todos ustedes, mis queridisimos lectores, estén enterados de que esto no fue sacado de la galera. Si el señor Andrés Villarreal (como Villareal pero con dos "r") me invitó a este bloque cultural, es porque quizás nadie sepa más que yo de la vida del particular personaje del que hoy nos compete hablar. Además ya tengo experiencia en estas cosas, la semana pasada di un seminario sobre fruta en una reunión de licenciados de filosofía.

Para quienes hoy en día conocen a la "mascota" de Checkpoint (a quien de ahora en màs llamaremos "Patete" y no por su nombre por cuestiones de copyright), no se han llevado de él más que una imagen inocente y monosilábica, y esa envidiable particularidad suya para decir LA palabra justa en el preciso momento, siempre. Pero ya que esta es una biografía no autorizada (cuando le pidieron autorización a Patete, respondió con un "cuac" sarcástico... cuac), vamos a revelar el pasado sucio de todo rockero que cae tan bajo como para disfrazarse de pato.

Corría el año 63 en Sierra de la Verdana cuando Patete fue a buscar trabajo como cuidador de ovejas a un tipo que vivía en una casa rodante, cuando en la espera para la entrevista, vio que Fernando también esperaba tras la puerta del trailer. Sí, año 63, realmente se habían creído los llantos de la pelada prematura? Y resulta que Fernando en los 60 estaba más bueno que el mouse con ruedita, y a Patete le pegó duro. Se había dado cuenta de que le estaba mirando el culo y lo fue a cagar a trompadas.
Ambos consiguieron el trabajo y se fueron con las ovejas a pastorear. Les leían la Biblia todos los días, aunque costaba mucho que sus corderos se mantuvieran en el rebaño de esa manera. Hasta que se dieron cuenta de que no podían tomarse literalmente en serio las cosas que decía ese libro gordo, los ocasos junto a las ovejas y la suave briza que acariciaba sus cabellos los fue acercando en una jodida amistad. Patete tenía esperanzas de que los rumores de los gauchos putos fueran ciertos, aunque Fernando tenía demasiadas ovejas alrededor como para siquiera pensar en homosexualizarse.
Todo terminó cuando encontraron a Fernando de fiesta con una oveja al lado de una fogata que había hecho con la Biblia, y para gran decepción de Patete, tuvieron que afrontar la despedida. Fernando estaba más parecido a Rick Moranis que nunca, Patete lo miró con sus hermosos ojos de un negro azabache y le dijo que lo recordaría por siempre. Fernando sonrió (recordando todas las noches vividas junto a las ovejas) y cada uno se fue por su lado; parecería que no estaba en su destino volver a encontrarlo. Años más tarde se enteró por ahí de que a ese joven con tentadoras entradas le llamaban "Petete", y en su honor, se nombró "Patete" a sí mismo.

Aquí entramos en la edad oculta de nuestro protagonista, en la que no salía de su casa sin una bolsa de papel madera en la cabeza y se había vuelto experto en jugar a las escondidas. Después de varios años se propuso dejarse de joder, y entonces nuestro homosexual y homófilo pato cambió totalmente su imagen a algo más tanguero y fue a probar suerte a Buenos Aires, donde estaba la fiesta. Pero resulta que no fue tanta fiesta para Patete, en cuanto lo vieron entrar en la ciudad un pibe lo agarró y se lo llevó para la feria de animales de Pompeya de los domingos. Pero nadie lo compraba, ese pato era RARO. Fumaba, usaba smoking a rayas y no graznaba, te decía "me mirá con gana' y so' boleta". Como no se lo encajaban a nadie y ni siquiera estaba bueno como para un guiso, lo tiraron en una zanja los muy desgraciados. Ahí fue donde yo lo encontré, le ofrecí un par de mates y lo llevé a casa, al ver un patito mojado e indefenso no pude resistirme a la misericordia de auxiliarlo. Claro que no me esperaba que a la semana me estuviera trayendo minas a la casa, me vaciaba la heladera y me bajaba la Piña Colada. Y el olor a eucalipto de las alfombras no lo saco más.
Pero al menos escuchaba la radio, le gustaba mucho la música. Terminó por querer probar suerte con bandas musicales, y el día que se fue de casa me miró con sus hermosos ojos de un negro azabache y me dijo "me voy a probar suerte con bandas musicales".

Y por lo que me enteré hasta hace no tanto, tuvo sus cuantos porrazos en el duro camino de representante de rockeros. Los tipos le dan jodido a la marihuana entre otras cosas y él no se quedaba atrás. En el 95 probó suerte con una banda de preadolescentes llamada "Los ñoquis de papa", pero el nombre no pegó porque en el fondo ya estaba medio quemado. Por el 98 quiso intentar introducir al mercado a una banda llamada "Los ocho morochos", que ni eran ocho ni eran morochos, pero querían jugar con las vocales. Se llamaban Pepe, Fede, René y Pete, el extranjero. Algunas de sus canciones se titulaban "La mascarada", "La más tarada" y "Asdasdasdasd".

Finalmente, cuando me lo crucé hace un par de meses en el circo de Moskau, me comentó de sus fracasos y de buena onda le pasé un CD de la banda de mis amigos personales de Checkpoint, que con esa la pegaba seguro (socksucker, I know). Al ver los créditos del CD, así jodido con sus cadenas, su campera de cuero y sus jeans gastados, me miró con sus hermosos ojos de un negro azabache y estalló en lágrimas. Yo no entendía nada, hasta que me contó la historia de Petete, pidiéndome que no le cuente a nadie.

Tuve la suerte de ser testigo del reencuentro. Lo llevé a uno de los ensayos, en el que me invitaron como corista. Fui dispuesta a corregirles el término cuando al entrar a la sala de ensayo me los encontré a todos en bolas, con corbata y botellas de alcohol en mano. Después de aclararles que mi intención era participar como coreuta y no corista, les pedí discresión para poder presentarles a su representante en potencia. Petete, con jodida borrachera encima, reconoció a su amigo de antaño, abrazó a Juan Pablo todavía en pelotas y después fue a saludar a Patete. Patete lo miró con sus hermosos ojos de un negro azabache y Petete, a medio vestir, mientras agarraba su remera y su guitarra le pidió al pato que se la sostenga. Y saben muy bien a lo que me refiero y no estoy hablando de la guitarra, hablo de la remera.

Desde entonces Patete estuvo siempre en los ensayos de la banda de su antiguo amor montañés, y luego les presentó a Damián que seguro encajaría en la banda porque decía "trolo" gracioso. Pero del cariño que surgió con los integrantes de Checkpoint, Patete perdió el interés en ser su representante y ligarse monetariamente a ellos, prefirió ser su "mascota" y rodearse de amor y cariños y besitos y mimitos y todas esas cosas cursis que le gusta a todo pato cuasi-puto con los huevos bien puestos y hermosos ojos de un negro azabache.

Así es señores que termina, por ahora, la biografía de este personaje tan importante para la banda. Ningún momento Checkpointerístico sería igual sin sus inteligentes acotaciones e impotente presencia.

Disclaimer: para entendidos, sí, afané un poquito del sutil humor de Cortázar.

(Posteado por Carla, amiga de la casa ^^)

lunes, febrero 06, 2006

Biografías: Hoy, Cotonete (por Fernando)

Bienvenidos una vez más a nuestra sección intitulada "Biografías Inventadas". Hoy nos dedicaremos a nuestro fotógrafo oficial, el señor Sebastián Barraud.

Hace casi veintiún años, en algún lugar de la Mancha de cuyo nombre no me quiero acordar, nacía este individuo envuelto en llantos y pataleos, víctima de un médico que había decidido innovar y sacarlo "por las bolas". Recibido con amor por su familia, sólo bastaron un par de días para que deje la clínica y le presenten su rinconcito de la cocina y su pelela con aserrín, haciéndolo sentirse bienvenido desde sus primeros días. Es así que nuestro héroe comienza su vida: convencido de que es un felino, lo cual sin casi demoras lo lleva a aprender a maullar para pedir que lo rasquen y a frotarse en las piernas de quien se le acerque, siendo estos hábitos algo que mantiene hasta el día de hoy. También su mimetización se da a través de una profunda identificación con la serie "Don Gato", la cual lo lleva a querer comprarse un sombrero y ser el chulo del barrio, tal cual este felino que era el cafiolo más amable que alguna vez vimos en la tele.

En su tierna infancia (y digo "tierna" porque todos le pegaban mordiscos) se topa con otra de sus prematuras influencias: el mundo de la fotografía, al que accede a través de su experiencia de haber pasado un mes en una casa de revelado "en plena rebelión (*)", según él confesaría a la News Weekly poco después. Ese incidente llega a su fin cuando dos integrantes del Grupo Alcón ingresan al establecimiento por una ventana, disfrazados justamente de Alfredo Alcón. Ese despropósito hace que Cotonete se tiente, lo que los polizontes aprovechan para entrar a cagarlo a palos hasta que se le vaya la risa. Sin embargo, nadie lo sabía pero él se había entubado una cámara de 27 fotos en el orto, en pleno homenaje a Papillón. Bah, en verdad, creo que nunca leyó ese libro... buen, tal vez le gustó. No lo juzguemos, o al menos, no todavía, que aún no prendí mi antorcha.

En la primaria no solo se dedica a su pasión (tropical) de las fotos, sino que también se obsesiona insanamente con "Volver al Futuro", jurándose a sí mismo aprender a andar en skate para imitar a Marty McFly. Poco después, consigue su primer patineta, y al poco tiempo ya deslumbra a lo vecinos... al ponerle faros antiniebla. Tras otra golpiza "para que te ubiques", Coto se vuelca hacia demostrarles su talento y hacerlos llorar al verlo patinar con belleza; es por esto que, tal como había hecho con su bicicleta, decide sacarle las rueditas al skate "porque son para ñoños". Tras una semana de intentar mover la patineta sin ningún tipo de logro, decide bajarse y cagarse a palos él solito, esta vez, tras haber aprendido la lección.

Ya para la época de la secundaria eschuba Incubus por primera vez, entrando en un éxtasis comparable al del Bambino Veira en un pelotero. También en esta época conoce el Gran Turismo, y saca el registro a través de un torneo online. Un día decide probar algún otro juego y conoce el Winning Eleven, y a Sylvain Wiltord, "un negro hermoso que juega en Francia". Se vuelve su groupie y lo persigue sin ropa por toda Europa. Tras la medida cautelar y la temporada en Siberia, vuelve a su casa contando que se había ido a un retiro espiritual con Paolo el rockero. Su estado demacrado le da la razón.

En 2004 conoce el foro de La Internet Apesta. "Parece un excelente lugar para entrar y conocer gente con las mismas fijaciones obscenas que yo", dice, y en un viaje lisérgico por Villa Ortúzar logra encontrar un nickname que le permita cometer su objetivo de "entrar en la cabeza de los usuarios": un hisopo. Tras un par de semanas de reirse de su logro, finalmente se registra y es aquí donde comienza a contactarse con Andrés y Tino. Al poco tiempo se mete en un curso para barman tras una pequeña confusión que involucró contarle a sus amigos que "¡bolóh, hay un curso para ser Batman! ¡Buenísimo!". Tras un par de meses, se anima a dejar de lado el antifaz, justo a tiempo para recibir su título y ponerse un pedo de novela mexicana (claro, porque se mamó con Tequila ese día). A partir de ahí, los usuarios de LIA comienzan a tratarlo como un dealer exclusivo del foro, lo que Coto siente como el fin de un ciclo: finalmente, logra ser un vivo retrato de Don Gato, lo cual festeja comprándose un chaleco violeta.

A fines del año es elegido "usuario del 2005" del foro de LIA, y es secuestrado por agentes de Checkpoint para satisfacer sus deseos fotográficos. Tras sus gritos de clemencia aduciendo que "no puedo fotografar a Tino, es demasiado hermoso!", el grupo, de común acuerdo, toma una medida por el bien de todos y decide ponerle una mordaza.


¡Loas y salutaciones al gran Coto, rey de los precios bajos!


Ah... y también a Mr. Barraud ^^




(Posteado por Fernando)


(*): Perdón, sé cuánto apestó ese chiste. Perdón.



DISCLAIMER: El señor de la izquierda de la foto es Diego, otro amigo itinerante de esta gran familia llamada Checkpoint. Sí, Checkpoint. La banda que escucha tu hermana, salame.

miércoles, febrero 01, 2006

A&E Biography: Roxie. (By Tinardo.)




Atención: Durante el siguiente texto, usted va a presenciar descarados actos de galgueada y sumada de puntos, chamullos poéticos o lo que algunos llamaran “intentos desesperados por obtener un poco de amor, o al menos un placebo”.
Para aquellos que no puedan captar la sutileza de estos piropos y se los quieren robar, les voy a marcar de color azul estos textos. Sea feliz.


Hola, voy a saltearme el chiste inicial y me voy a limitar a este simple renglón.
Aunque, la carencia de un chiste inicial es el chiste inicial en si, lo que nos hace entrar en un loop loco, y terminaríamos todos desnudos frente a la Guayana francesa. Y nadie quiere eso.

Prepárense por que ahora mismo van a presenciar algo que muchos llamarían “una irrefrenable palabrería entupida, que no tiene el mas mínimo de coherencia en algún punto de su larga extensión, y que no tiene fin alguno. Además, se roba chistes de otros lados.” Y que algunos otros llamarían “La biografía no autorizada de Roxie.”


Para aquellos que no lo saben, esta muchacha es corista de esta banda de esperpentos, pero como esta biografía es justamente NO autorizada, no voy a poner su nombre real. Así que la voy a llamar Pilsen a esta señorita, por que es rubia y rica.

En 1989 nació nuestra protagonista a muy temprana edad, para sorpresa de muchos.
No paso mucho tiempo desde que escapo de las entrañas de su madre que ya demostraba aptitudes pulmonares para diversas actividades, como respirar, llorar y hacer hipo.
Empeñada en demostrarse mejor que sus compañeros de Jardín de Infantes, aprende a cantar “El Payaso Plin Plin”, “El Elefante Trompita” y “The Number of the Beast” a los 3 años.
Pero es por esta última canción que sus padres preocupados por haber engendrado al anti-cristo o a una adolescente precoz con ínfulas de líder sectaria, deciden meterla en un colegio católico, donde es instruida y corregida bajo la luz de Dios.
Pero ni Él puede igualar la luz de su sonrisa, que fue lo que tarde o temprano, la llevaría a una de las etapas más obscuras de su vida:

Roxie y El Negro.

Famosa por las acciones que cometió en esos meses de su vida, los medios la calificaban como una película, y decían lo siguiente:

“Joven y hormonal”- La Nación. 4 estrellas.
“Perdida, hermosa y caliente”- El Clarín. 9/10 estrellas.
“ADOLESCENTE DEL DEMONIO SE ENAMORA DE UN CACO. LE COMIERON LA PASTA FROLA A UNA VIEJA.”- Crónica.
“Parcialmente nublado con probabilidad de lluvias.” The Weather Channel.
“Esa chica es mas linda que una estrella.” Tinardo.

Con su enorme intelecto, y las intenciones de su recién adquirido novio, Roxie funda una organización criminal que arrasa con las provincias de Buenos Aires, Santa Fé, Córdoba y Uruguay.
Pero esta enorme red de robos y extorsiones ve su fin cuando esta fácilmente influenciable mujer, haciendo zapping, ve un programa de “Operación Triunfo”, y decide mandar todo a la mierda por que es una adolescente jodida, y dedicarse a su sueño de la infancia: Ser una jueza hija de puta.
Como el puesto ya estaba tomado, decide cantar. Yo opino que tuvo que ser modelo.

Buscando letras de canciones en Internet, se topo con La Internet Apesta, y decide entrar al foro, por que le causo gracia la palabra… Mujeres, quien las entiende…

En el momento que esta banda estaba tomando su fachada final, decidimos que necesitábamos groopies, así que la arrastramos a uno de nuestros ensayos.
Nos llevamos una sorpresa cuando se prendió a cantar uno de los coros, y eclipso totalmente a Andrés.
Nuestro cantante como no quería que lo fletiemos por que no tenia las aptitudes de Roxie (tetas.) ni su presencia en el escenario (DOS tetas!) decidió, en una estratégica movida, invitarla de corista.
Sorprendentemente dijo que si, pero ahora no sabemos que hacer para lograr que vuelva a cantar.
Está re fuerte.

Bueno, esta fue una pequeña introducción al extraño mundo de rosas y flores de la única y mas hermosa (y con hermosa quiero decir complicada.) integrante de nuestra banda.
Un fuerte aplauso para Roxie!



P.D: Juro que soy mas comico en persona. No me odien.